SEO y GEO en 2026: qué dice Google sobre posicionarse con ayuda de la IA

En 2026 ya no basta con hacer SEO, también hay que pensar en GEO: la optimización para herramientas como ChatGPT, Gemini o Perplexity. Pero publicar más contenido no es la solución. Esto es lo que dicen Google y la investigación sobre el tema.

Han pasado tres semanas desde que Carlos creó y publicó catorce artículos para su blog con la ayuda de la IA. Entra en las estadísticas de la web y actualiza la página dos veces, como si el número fuera a cambiar por mirarlo con más ganas. Ocho visitas, pero sigue sin entrar ningún cliente nuevo.

Leyó que en 2026 ya no basta con SEO, que también hay que hacer GEO, y que si su empresa aparece en Google y ChatGPT la usa como fuente, llegarán más clientes. La lógica parecía impecable.

Carlos dirige una pequeña empresa gallega que fabrica mobiliario comercial a medida para tiendas, clínicas y oficinas, y las recomendaciones que antes le traían encargos ya no bastan. Así que un día abrió ChatGPT, le explicó a qué se dedica y le pidió ideas para el blog. En pocos segundos obtuvo una lista de temas y, en una tarde, catorce artículos con tono profesional, palabras clave y optimización para SEO y GEO, más publicaciones para LinkedIn y un calendario de publicación. Pero algo está fallando: los clientes siguen sin llamar a la puerta.

Aunque Carlos es un personaje ficticio, la situación probablemente te resulte familiar si tienes una empresa. Usar ChatGPT para crear contenidos no es una mala decisión. El problema surge cuando esperamos que esos contenidos hagan por sí solos todo el trabajo de marketing. Porque todavía no tenemos claro si los temas elegidos responden a dudas reales de tus compradores, si sabes qué diferencia a tu empresa de otras, o si no estás aportando un conocimiento real.

Puede que los catorce textos estén muy bien redactados, o incluso que alguno consiga aparecer en las primeras posiciones de Google, o sea citado por una herramienta de IA. Pero, si no llega a la audiencia correcta, no nos ayudará a vender más.

En resumen: el SEO y el GEO comparten las mismas bases. Google confirma que las buenas prácticas de SEO siguen siendo válidas para aparecer en las respuestas generadas por IA, y advierte que publicar más contenido sin aportar valor no mejora el posicionamiento: puede incumplir su política contra el contenido creado a escala.

SEO, GEO y la carrera por publicar más

La forma en que buscamos información está cambiando: Google incorpora respuestas generadas mediante inteligencia artificial y herramientas como ChatGPT, Gemini o Perplexity pueden responder a una consulta utilizando información procedente de distintas fuentes.

Hasta hace poco, el objetivo del SEO consistía principalmente en conseguir que una página apareciera entre los resultados de un buscador. Ahora también interesa que el contenido pueda ser localizado, interpretado y utilizado por los sistemas que elaboran respuestas con inteligencia artificial. A este trabajo se le suele llamar GEO, siglas de Generative Engine Optimization u optimización para motores generativos. Este término empezó a popularizarse a partir de una investigación de especialistas de Princeton y Georgia Tech, publicada el 16 de noviembre de 2023 y presentada en 2024 en KDD, una de las conferencias más importantes de inteligencia artificial. Los autores construyeron GEO-bench, un banco de pruebas a gran escala con consultas reales de usuarios en múltiples ámbitos, y encontraron que técnicas como añadir citas textuales o estadísticas verificables pueden mejorar la visibilidad de un contenido hasta un 40% de media. En casos concretos, la mejora llegó al 132% al añadir una cita textual en una búsqueda sobre el secreto del chocolate suizo, y al 65% al añadir estadísticas en una búsqueda sobre si los robots deberían sustituir a las personas en el trabajo.

Desde entonces han aparecido recomendaciones, herramientas y unos cuantos trucos que prometen convertir cualquier web en la fuente favorita de la inteligencia artificial. Pero conviene tomarlos con prudencia.

La propia documentación de Google sobre la búsqueda generativa, actualizada por última vez el 10 de julio de 2026, lo aclaró con estas palabras textuales: «in short, yes: the best practices for SEO continue to be relevant» («en resumen, sí: las mejores prácticas de SEO siguen siendo relevantes»). No existe un marcado especial para hacer GEO en Google, ni es necesario fragmentar todos los textos en pequeñas piezas, crear un archivo específico para la IA o reescribir una web entera para hablarle a un algoritmo.

Esto no significa que nada haya cambiado: las herramientas generativas pueden realizar varias búsquedas relacionadas, consultar diferentes páginas y construir con ellas una respuesta. Ser una de las fuentes que esos sistemas localizan y consideran útil abre nuevas posibilidades de visibilidad. Pero el GEO todavía es un campo reciente y no existe una fórmula que garantice que una empresa vaya a aparecer en ChatGPT, Gemini, Perplexity o las respuestas generativas de Google. De hecho, una revisión de 45 investigaciones sobre GEO, publicada el 15 de julio de 2026, que repasa todo lo publicado sobre el tema desde noviembre de 2023, concluye que los resultados varían entre plataformas, consultas, contextos y sectores, y que las técnicas que funcionan en un experimento concreto no aseguran una visibilidad estable ni, mucho menos, un aumento de las ventas. El propio estudio señala, además, una «variabilidad sustancial entre ejecuciones»: preguntar lo mismo dos veces a la misma IA no siempre da el mismo resultado de visibilidad para una marca.

Y aquí volvemos a los catorce artículos de nuestro amigo Carlos. Ante un entorno nuevo e incierto, publicar más parece una respuesta razonable: cuantas más páginas tenga una empresa, más oportunidades tendrá de aparecer. Pero Google advierte precisamente de lo contrario: una mayor cantidad de contenidos no convierte una web en una fuente mejor ni más relevante, y generar muchas páginas sin aportar valor puede incumplir su política contra el contenido creado a escala.

Google no penaliza un artículo por haberse escrito con inteligencia artificial. Su guía sobre contenidos generados con IA, actualizada el 10 de diciembre de 2025, lo dice de forma literal: «generative AI can be particularly useful when researching a topic, and to add structure to original content» («la IA generativa puede ser especialmente útil para investigar un tema y añadir estructura al contenido original»). El problema aparece cuando se utiliza para producir muchas páginas que repiten lo que ya existe, sin conocimiento propio ni una aportación clara para el lector. Su política de spam, actualizada el 28 de agosto de 2026 (hace apenas unos días), lo llama «scaled content abuse» (abuso de contenido a escala) y lo define así: «generar muchas páginas con el objetivo principal de manipular el posicionamiento en los resultados de búsqueda y no ayudar a los usuarios».

Por tanto, Carlos no necesita escoger entre SEO y GEO. Tampoco tiene que renunciar a ChatGPT. Necesita decidir qué contenidos pueden ayudar realmente a sus potenciales clientes. Porque conseguir que alguien encuentre un artículo es un objetivo de visibilidad, mientras que conseguir que ese artículo contribuya a una venta es un problema de marketing bastante más amplio.

Todavía queda una pregunta por responder: si publicar más no es la solución, ¿cómo se construye realmente una estrategia de contenidos que ayude a vender? De eso hablamos en Cómo crear una estrategia de contenidos con ChatGPT en 2026.

Fuentes principales

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